Thursday, February 7, 2008

El economista camuflado

Magnífico libro de Tim Harford "El economista camuflado" (The undercover economist en inglés).

He de reconocer que el primer capítulo me resultó un poco obvio e incluso dejé de leer el libro. Pero volví a retomarlo por el capitulo "Por qué los países pobres son pobres" y fui apasionándome y sorprendiéndome por la frescura con la que explica y hace accesibles conceptos económicos que en absoluto están claros para la gente de a pie.

Y es que este libro está planteado considerando la economía como un sistema. Y como tal, tiene ciertas reglas, funciona de una determinada manera y tiene sus ventajas y sus vicios o errores. Esto es precisamente lo que Hardford trata de explicarnos en su libro: qué cosas están bien y qué cosas están mal, el porque de éstas y cómo solucionarlas ajustando el sistema.

Mención especial requiere el capítulo 4. En él se habla de aquellos efectos negativos que no están incluidos cuando se fija el precio de una transacción entre un vendedor y un comprador. Éstos no están incluidos porque no es algo que les afecte directamente ni al vendedor ni al comprador. Hardford llamá a estos costes "externalidades negativas" y propone incluir estos costes en las transacciones mediante impuestos. Desde mi punto de vista, esta es la idea principal que se ha de aplicar para tratar de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. Si una empresa genera CO2, habrá de pagar en función de cuanto emita. La propia compañía estará interesada en emitir menos CO2 ya que le será más rentable. Por otro lado, si dejamos que este coste por CO2 fluctúe mediante un sistema de subastas, el precio que las compañías deben de pagar por este CO2 será autoajustado y por tanto más real que si se fija arbitariamente: las propias compañías nos mostrarán cuánto están dispuestas a pagar por emitir.

El libro no tiene desperdicio. También se habla de los sistemas de sanidad, tanto públicos como privados, explicando que ambos son imperfectos, y propone un sistema mixto que al parecer se está usando con éxito en Singapur.

Otros temas que trata son:
  • Un modo de solucionar el tráfico
  • Una explicación de los sistemas bursátiles
  • La curiosa historia del uso de subastas en la concesión de licencias 3G
  • Por qué los países pobres son pobres
  • La globalización
  • El milagro de China
Es evidente que este libro me ha dejado huella. En esta época de ideologías difusas, ha sembrado en mí una primera semilla de las que podrían ser mis futuras ideas políticas. Y esta "ideología" consistiría en un pragmatismo que ve la vida y las relaciones humanas como un gran sistema. Un sistema que, retocando de modo adecuado sus reglas, se puede hacer converger hacia el lugar correcto.

5 comments:

Anonymous said...

Me ha gustado muchísimo tu conclusión final y me parece que es la actitud de una persona del siglo XXI. Después de que el siglo XX comenzara como una lucha de ideologías, todos deberíamos contribuir ahora para que el siglo XXI sea una batalla de ideas. Y será una lucha en la que todos saldremos ganando.

Por eso, el enfoque de este tipo de libros me parece imprescindible para unas sociedades avanzadas y basadas en el sistema democrático: comprender el entorno que nos rodea para poder mejorarlo.

La ignorancia y el miedo son seguramente los dos enemigos que ha tenido y seguirá teniendo la humanidad.

ahh y felicidades por tu blog!

CiberFaus

Iván de Prado said...

Gracias CiberFaus.

Esta claro que estamos en una época un poco difusa en cuando a ideales. Hemos de buscar nuestros propios ideales y luchar por ellos.

xmariachi said...

Interesantes reflexiones, co.
Contribuyo a la difusión de ideas como éstas con un link, ya estás en mi "gente chupi".

Yo me reconozco "ignorante con interés" en varios temas que has nombrado, pero al fin y al cabo son casos concretos de una forma de hacer las cosas, del sistema que tenemos ahora. Parece un libro muy interesante, aunque igualmente espero que no peque de demasiado pragmático - en cuanto al enfoque de algunos temas como la subasta del CO2 sin control, que parecen perpetuar lo de hacer más rico al más rico. Los americanos saben mucho de economía en estos términos, y no los envidio nada.

Es cierto lo de las ideas difusas, muy cierto. Los humanos llevamos muchos milenios salvando los miedos y la ignorancia con fe(que no necesariamente religión), porque la fe es una herramienta que si bien no nos sirve para avanzar, sí para consolidar y nos sirve a nivel físico en cuanto que tranquilizante. De ahí los ciclos en la fuerza de la fe en distintas épocas... pero eso es otra historia.

CiberFaus apunta bien, pero en fin, la ignorancia y el miedo son defensas de (una parte de) la humanidad contra el cambio.

Un saludo, nos vemos

Iván de Prado said...

Es un honor para mi que me enlaces en tu sección "Gente Chachi" bajo el pseudónimo "el iván". Es curioso porque creo que el CiberFaus tiene a toda la gente en su movil en la "e" de "el Juan", "el tal". Dios os cría y vosotros os juntais.

Yo también me autoproclamo como un "ignorante con interes". No se mucho de economía. Pero tengo muy claro que para evitar "que los ricos se hagan más ricos y los pobres más pobres" el enfoque tiene que ser jugar con las mismas armas de los ricos. Hay que entender la economía como un sistema, entender sus entresijos y luego presionar para que se hagan los ajustes necesarios.

Para mi este libro es positivo porque nos desvela algunos de estos entresijos de la economía y nos muestra como está en nuestra mano "tunear" el sistema para que funcione de modo justo.

En cuanto tu disertación sobre la religión, me parece muy acertada.

xmariachi said...

jaja, pues vaya casualidad lo del CiberFaus.

Respecto al saber cómo funcionan las cosas, desde luego que es positivo, más que positivo, necesario.
Lo primero es saber dónde está uno, sólo así puede uno saber cómo ir a donde quiere ir.