Friday, December 17, 2010

Beneficios y Perjuicios del Comercio Internacional

Curioseando en los escritos del fallecido Paul Samuelson, premio Nobel de Economía, me he encontrado con dos de sus artículos, uno de 1962 y otro de 2004, en los que revisa las ventajas y desventajas del libre comercio internacional.

Desde que David Ricardo enunciase la ley de la ventaja comparativa, que postula que dos países se pueden beneficiar del comercio aún cuando uno sea superior absolutamente en la producción de todos los productos, prácticamente ha habido cierto consenso entre los economistas a favor del libre comercio.

Esta ley indica que la producción total de los países es superior si explotan el comercio internacional, mediante la producción en cada país de los bienes para los que se tenga ventaja comparativa, es decir, aquellos en los que el coste de oportunidad sea menor. Hay un ejemplo muy bueno con quesos y vino en la wikipedia. Vamos, dicho en pocas palabras, con el libre comercio podemos producir globalmente mucho más de lo que podríamos sin el. Éste es el principal argumento de los economistas para la defensa del libre comercio.

En el articulo "The Gains from International Trace Once Again" de 1962, que viene a ser una revisión de su primer articulo "The Gains from International Trade" de 1939, Samuelson revisa el concepto de ventaja comparativa pero analizándolo desde una perspectiva más amplia. Ya en este articulo se matizan los efectos del comercio internacional. El principal "pero" del comercio internacional tiene que ver con sus efectos redistributivos. En una economía cerrada (sin comercio internacional) con un mercado perfectamente competitivo (sin monopolios, sin información asimétrica, etc) cada individuo recibe como salario la parte de la producción proporcional a su productividad, lo cual me parece un buen punto de partida en la distribución de bienes. Sin embargo, en una economía abierta al comercio, esta distribución se alteraría, y habría beneficiados y perjudicados por el comercio. La pregunta que se hace Samuelson es, ¿Podrían los beneficiados compensar a los perjudicados con transferencias y aún así, salir todos los individuos beneficiados? La idea es sencilla: el comercio internacional altera la distribución, pero si los que ganan transfieren parte de sus beneficios a los que pierden de tal manera que los perjudicados están mejor que sin comercio internacional y los beneficiados también, entonces el comercio internacional será beneficioso también distributivamente. Naturalmente otra cosa es si estas "transferencias ideales" podrían ser llevadas a cabo en la vida real.

La conclusión de Samuelson es que hay escenarios en los que no: aún con transferencias ideales, habría ciertas situaciones en las que grupos de individuos perderían con el comercio internacional. Aún así, su conclusión es que algo de comercio internacional es mejor que cerrarse completamente (autarquía).

En el articulo de 2004 "Where Ricardo and Mill Rebut and Confirm Arguments of Mainstream Economists Supporting Globalization", Samuelson se mete de lleno en el debate sobre los efectos del comercio internacional con la India y China. Y es que hay un gran debate principalmente entre los "no economistas", que temen los efectos de mano de obra de barata y el outsourcing en economías emergentes como China o India sobre el empleo en EEUU; y la corriente dominante de los economistas, que principalmente se fijan en las ventajas que tiene el comercio internacional para la producción.

El artículo es apasionante. Es increible la capacidad didáctica de Samuelson. El articulo oculta todas las posibles complejidades matemáticas para llegar a más lectores, y las deja para los apéndices. La verdad que ha sido un placer leerlo.

Samuelson crea un modelo sencillo de comercio entre China y EEUU, en la que EEUU es 10 veces más productivo en media que China en la producción de 2 productos y tiene ventaja absoluta en la producción de ambos, aunque no relativa. En el primer "acto", Samuelson muestra las ventajas que los economistas vienen defendiendo: la producción total se duplica, y los salarios reales en ambos países aumentan. También demuestra que incluso con un aumento de la productividad por parte de china en el bien en el que tenía ventaja comparativa, ambos países siguen ganando (los salarios reales aumentan en ambos). 1 punto pues, para los economistas defensores del libre comercio.

Segundo "acto". Habitualmente los economistas suponen que los países mejorarán más en aquello en lo que ya tienen ventaja comparativa (manufacturas en China), pero Samuelson propone otro escenario. Imaginemos que China, por un salto tecnológico, mejora mucho en la producción del bien en el que tiene desventaja (por ejemplo, software) en lugar de mejorar más en el que tiene ventaja comparativa (sus manufacturas), de tal manera que China y EEUU llegan a un punto en el que no existe ventaja comparativa en ninguno de los productos (aunque EEUU sigue manteniendo ventaja absoluta en ambos). En este caso, EEUU sufre una bajada de los salarios reales, mientras que en China mejoran. 1 punto en este caso para los "no economistas".

Finalmente Samuelson también pone de relieve el conflicto que el comercio internacional supone entre la eficiencia y el aumento de las desigualdades.

La conclusión final de Samuelson es que es preferible confiar en el comercio internacional - aún cuando pueda haber ciertas situaciones en las que el comercio internacional sea perjudicial - que permitir que ciertos lobbies fijen trabas al comercio en su propio beneficio, pervirtiendo la democracia.

Mi conclusión de tan interesantes lecturas es que como en casi todo, no hay una conclusión clara. Las cosas no son ni blancas ni negras, sino grises. Hay que huir de cualquiera que defienda maximalismos, porque eso es señal de que no esta teniendo en cuenta todos los factores o de que sus conclusiones son sesgadas.

Tuesday, December 14, 2010

El crecimiento ilimitado, la sostenibilidad y la felicidad

En los siguiente párrafos trataré de elaborar varias ideas sobre el funcionamiento actual de las sociedades, intentado determinar cuestiones de importancia que de algún modo frenan o frenarán la consecución de una sociedad más feliz y sostenible. Lo llevaré a cabo analizando las ideas expuestas por Julio García Camarero en el libro “El decrecimiento feliz y el desarrollo humano”.

En esta obra, Julio García Camarero analiza los males que a su juicio asolan actualmente al mundo y propone como principal solución un decrecimiento de los países más desarrollados.

Antes de pasar a comentar la visión que García Camarero expone en este libro, me gustaría poner de relieve la orientación ideológica desde la que el autor realiza su análisis, ya que esta queda patente a lo largo de toda la obra. En el texto aparecen con cierta frecuencia referencias al marxismo y al concepto de plusvalía marxista, dejando traslucir la opinión positiva del autor sobre el marxismo. Para García Camarero, la esencia del marxismo fue traicionada en los diferentes intentos de llevarlo a la práctica que ha habido durante la historia, como es el caso de la antigua URSS y China. Sin embargo, se muestra esperanzado por el “socialismo del siglo XXI”, más democrático, con referencias a Ecuador, Venezuela y Bolivia.

En esta obra se da mucha importancia a la “batalla del lenguaje”. Cree el autor que en esta batalla semántica hay palabras como trabajo que han perdido cierto significado y por ello prefiere cualificarlas con adjetivos, y así por ejemplo prefiere referirse al trabajo-enajenado. Esta es una constante en toda la obra. Desde mi punto de vista esto supone alejarse en cierto modo de la objetividad, puesto que al adjetivar un nombre, esta impregnando inevitablemente a ese nombre de un juicio de valor particular. Con estas prácticas, la obra tiende al adoctrinamiento en lugar de funcionar como vehículo objetivo para la discusión y la reflexión, ya que se hace muy difícil distinguir cuáles son los hechos y cuáles son los juicios de valor que se establecen sobre esos hechos.

La tesis principal de García Camarero es que nos encontramos inmersos en un deteriorante crecimiento económico que genera “… el agotamiento de los recursos naturales, el cambio climático, la explotación y el decrecimiento social del trabajador, con las finalidades de crecer más y lograr una mayor concentración de capitales en cada vez menos manos”. Dicho de modo más simplificado, el actual “crecentismo” no es sostenible y tampoco está aportando una mayor felicidad humana.

Son tres los tipos de crecimiento considerados: el "crecimiento financiero", considerado improductivo y por tanto descartable; el "crecimiento real antropocéntrico", promovido por el neoliberalismo y que considera que los recursos naturales son inacabables; y el "crecimiento real ecocéntrico", propio del pensamiento socialdemócrata, que considera que los recursos naturales son limitados pero que considera que basta con moderar el crecimiento para no agotarlos. Para el autor todos son descartables, ya que en su opinión es necesario un decrecimiento de los países desarrollados. Sin embargo, este decrecimiento no será necesario para los países en desarrollo, ya que se encuentran muy por debajo del límite de la huella ecológica de 1,8 hectáreas.

El autor cita las nueve necesidades humanas propuestas por Max-Neef (2006), que hacen feliz al hombre a medida que se satisfacen mediante los adecuados satisfactores. La necesidad de subsistencia es la única que requiere de bienes materiales, y esta es la única que está cubierta, y con creces, por el crecentismo. Pero este crecentismo está afectando de modo negativo al resto de necesidades que no se están satisfaciendo adecuadamente. Es por esto que el autor solicita fijarse más en nuevos índices más humanos, como el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, y decrecer mientras se crece en la satisfacción de otras necesidades humanas distintas de la subsistencia, consiguiendo a la vez la sostenibilidad.

Comparto con el autor la creencia de que el actual “crecentismo” más tarde o más temprano nos llevará a problemas medioambientales, y que por otro lado, llegados a ciertos niveles de producción que colman las necesidades de subsistencia razonablemente, no parece aumentar la felicidad humana e incluso podría estar disminuyéndola.

García Camarero indica que este decrecimiento se ha de conseguir evitando el consumo de “lo que está de moda”, de “lo que se lleva”, y de “lo que mola”; impidiendo el escalonamiento de la innovaciones realizadas por las compañías “con el único fin de que haya que consumir y producir una mayor cantidad de artefactos”; y por último suprimiendo la obsolescencia planificada, por la cual la duración de los artefactos es reducida intencionadamente para asegurar el consumo futuro de artefactos. El autor reconoce que estas medidas disminuirán fuertemente la producción, pero ello no aumentaría el desempleo pues “habrá que repartir cada vez menos horas de trabajo entre todos y así, precisamente, terminaremos con el desempleo”. La idea es que el mayor automatismo libere de horas de trabajo a los trabajadores, que de este modo tendrán un menor tiempo de “trabajo-enajenado”. También habrá de lograrse una estabilidad demográfica.

Con todo esto empezaremos a ponernos camino del decrecimiento feliz, que nos proporcionará más horas de recreación necesarias para un desarrollo de los nueve satisfactores humanos descritos por Manfred Max-Neef; y, por tanto, conseguiremos un verdadero desarrollo humano

Pero, ¿cuáles considera el autor que son las causas de este crecentismo? García Camarero no me parece muy claro en este punto. A lo largo de la obra se pueden encontrar alusiones al neoliberalismo o a los “fundamentalistas del mercado”, a las grandes corporaciones, al marketing salvaje, al comportamiento del individuo desinformado, a la “globalización gringa”, a la oligarquía del capital, a la obsolescencia planificada, etc.

Y es precisamente con este punto con el que más discrepo. Suena todo demasiado a teoría de la conspiración. Y no quiero pecar de ingenuo. Se perfectamente que hay intereses a menudo ocultos que presionan para su propio beneficio y que en muchas ocasiones no actúan éticamente. Como muestra basta lo destapado en estos días por Wikileaks. Pero me da la impresión de que García Camarero no ha conseguido determinar las verdaderas fuerzas que nos convierten en yonquis del crecimiento. Trataré de exponer a continuación mi opinión al respecto.

Una vez se establecen una reglas y límites implícitos o explícitos, acordados por la sociedad y aceptados como justos, el hombre, en ejercicio de su libertad tratará de mejorar. Ese deseo de mejora llevará a muchos de los hombres (más o menos emprendedores) a tratar de mejorar su posición relativa en la sociedad de un modo que se puede considerar justo, esto es, acatando las reglas establecidas. Mi tesis es que el crecimiento es algo que surge espontáneamente del comportamiento individual y en libertad del ser humano. Es decir, en cierto modo surge la competencia. Esta sería por tanto la fuente primaria del crecimiento. Con esto no quiero decir que no pueda existir la cooperación entre los hombres. Todo lo contrarío, la cooperación también es algo común en el comportamiento del ser humano. Ambas, la competencia y la cooperación han de subsistir al mismo tiempo y en un equilibrio razonable.

Pero que el crecimiento surja espontáneamente del ejercicio de la libertad no implica que este crecimiento deba ser insostenible. Esto, según el autor, me colocaría entre los que creen en un “crecimiento real ecocéntrico”, pero con matices. Primero, considero que para conseguir un verdadero desarrollo sostenible hay que dejar de aumentar el consumo total de recursos naturales. ¿Cómo puede entonces haber un crecimiento? Mediante el aumento de la calidad y no de la cantidad. Los países y sociedades pueden continuar creciendo siempre que usen las mismas cantidades de recursos y que estas sean las adecuadas. Ese crecimiento redundará en mejores productos y servicios sin dañar más el medio ambiente. Para poder llevar a la práctica esta idea hace falta investigar y desarrollar nuevos métodos de contabilidad nacional que permitan contabilizar tanto el crecimiento en cantidades como el crecimiento en calidades de modo efectivo.

Pero en mi opinión hay una segunda fuente secundaria por la cual los países desarrollados son adictos al crecimiento. Actualmente la fuente más importante de distribución de bienes y servicios es el empleo. Los empleados trabajan y por ello consiguen un salario, habitualmente su única fuente de ingresos, que les permite acceder a los productos. En esta situación, un aumento del desempleo provoca verdaderos dramas en una sociedad. En casos de crisis, cuando hay decrecimiento y, por tanto, crece el desempleo, se desarrolla una extrema presión de la sociedad sobre sus gobiernos para generar empleo. Y el gobierno sabe que la manera más eficiente conocida de generar empleo es crecer, más aún en el caso de economías abiertas en las que los empleados compiten directamente con otros países donde la mano de obra es más barata. Y para crecer hay que consumir. De ahí que se fuerce al consumismo con las herramientas de las que dispone: política monetaria y fiscal.

Si queremos desengancharnos de lo que el autor denomina “crecentismo” necesitamos alguna manera de mejorar la distribución en casos de decrecimiento o de crecimiento bajo. En esos casos, la necesidad de mano de obra decrece y el mercado laboral no se ajusta adecuadamente, pues tiende a crear paro en lugar de a bajar salarios y mantener a todos con trabajo. Por otro lado, un aumento del automatismo que hiciese menos necesaria la mano de obra sería mal vista por la sociedad, porque no implicaría una bajada general del trabajo necesario por todos, sino un mantenimiento de la jornada para unos empleados y el paro para los que ya no son necesarios. Sin embargo, el automatismo es algo deseable. Reduce la necesidad de mano de obra mientras que proporciona los mismos bienes, liberando al hombre para otras tareas, bien sean productivas o de ocio.

Por ello me parece necesaria la consecución de un mercado laboral y de ocio más dinámico. Mi propuesta es la siguiente: un impuesto lo suficientemente alto al trabajo cuya recaudación sea repartida entre los que están ociosos. Si hay mucha gente trabajando, la remuneración del ocio será alta y por tanto será más atractivo reducir la jornada laboral. Por el contrario, si hay poca gente trabajando, la remuneración del ocio será más baja y necesitarás trabajar para poder subsistir. Este sistema sería anticíclico. En las crisis la remuneración del ocio bajaría e incentivaría el trabajo. En el punto álgido del ciclo la remuneración del ocio aumentaría y se retendría algo el crecimiento. Pero la mayor ventaja del sistema sería la de permitir beneficiarnos del automatismo y liberarnos más horas de ocio, ya que no habría tanta necesidad de la “obsolescencia planificada”, lo cual nos permitiría un mayor desarrollo personal mediante un aumento de nuestras capacidades en el sentido definido por Amartya Sen.

Naturalmente lo anterior es utópico. En el mundo actual, donde los países son economías abiertas que practican la libre competencia, ningún país puede permitirse un sistema así. Si lo intentasen aisladamente sólo conseguirían un gran empobrecimiento ya que perderían competitividad exterior, y no podrían sostener el sistema.

Se podría argumentar que lo que hay que hacer es cerrarse al comercio exterior. Pero en ese caso nos empobreceríamos aún más. ¿Acaso estamos dispuestos a prescindir de la tecnología que proviene de Estados Unidos, Alemania, Japón, etc? ¿De sus manufacturas? No nos engañemos, el comercio internacional reporta muchos beneficios.

Pero entonces, ¿es que no hay ninguna manera de conseguirlo? Mi opinión es que tan sólo se podría conseguir mediante una política cooperativa entre los países, de modo que todos estableciesen de modo coordinado (cada uno al ritmo que le corresponda) ambas medidas: el nuevo mercado laboral y de ocio; y los límites al crecimiento en cantidades. Pero no veo que sea posible con la actual arquitectura política mundial. Creo que tenemos un importante déficit de sistemas de gobernanza globales que representen a todos los ciudadanos del mundo y que puedan establecer reglas generales y cooperativas, aún cuando alguna de ellas puede perjudicar la posición relativa de algún país. Probablemente sea una utopía, pero creo que una de las principales luchas que hemos de librar ha de ser la de lograr un especie de gobierno mundial democrático que tenga el poder de establecer límites a las desmesuras que se dan a nivel planetario. La Unión Europea podría ser vista como un primer experimento en este sentido.

En definitiva, creo que el ensayo de Julio García Camarero no tiene el enfoque adecuado. No analiza con precisión las causas del crecentismo y desvía la discusión de un camino que permita avances reales, aún cuando comparto con el autor la imposibilidad de un crecentismo ilimitado.

Friday, December 3, 2010

Capital Social, Crecimiento y Desarrollo

¿Qué significa desarrollo o cuando se puede decir de una colectividad que es una “sociedad desarrollada”? No es en absoluto sencillo. ¿Es el crecimiento sinónimo de desarrollo? ¿Es el crecimiento lo único que importa?

Para tratar de tener más claras estas cuestiones, he analizado el artículo de Asimina Christoforou (2006) “Social Capital, Economic Growth and Human Development: An Empirical Investigation Across European Countries”. Más abajo puedes ver el analisis y sus conclusiones, e incluso descargarlo en pdf.

Saturday, October 23, 2010

Impuesto a la Energía en Holanda para reducir la emisión de gases de efecto invernadero

Recientemente he tenido la oportunidad de analizar el paper Energy Taxes in the Netherlands: What are the Dividends? de Marinus H.C. Komen y Jack H.M. (1998).

En 1996 se introdujo en Holanda un impuesto a los pequeños consumidores de energía con la intención de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y así combatir el cambio climático. Los legisladores no se quedaron ahí, y propusieron el "reciclado" de la recaudación para reducir los impuestos al trabajo, con el objetivo de conseguir el llamado doble dividendo: no sólo reducir el impacto ambiental, sino reducir las ineficiencias de la economía aumentando así el bienestar y/o el empleo.

Los autores del paper tratan de analizar cual podría ser el impacto del citado impuesto usando un modelo de la economía holandesa . Se trata de un modelo de equilibrio general aplicado (AGE) calibrado usando datos de la economía de 1990.

Si te interesan los resultados y cuales son las razones por las que se decidió que fuese un impuesto a los pequeños consumidores de energía en lugar de tasar a todos los consumidores, o a los grandes consumidores, puedes mirar los detalles en la presentación que he realizado y que puedes ver aquí abajo:

Thursday, July 29, 2010

FlumeJava: Easier way for writing map-reduce chains

Some Google guys have recently published a paper about a Java library for helping on developing and optimizing chains of map-reduce jobs. It is called FlumeJava.

The library is very interesting. From my view, it is clear that it simplifies developing on map-reduce. Instead of hand writing your jobs and chaining them manually, it lets you define your computations using some java syntax with the help of some immutable collections, and leaves the library the responsibility to find the best execution plan.

You get your code splitted in several pieces of code when you develop using standard map-reduce jobs. That makes the code fragmented and less clear. FlumeJava allows you to keep your business logic closer.

Well, let’s see if that amazing Hadoop guys implement something similar for the community.

UPDATE (2010-11-12): The amazing Hadoop guys has started to move. Ted Dunning has created Plume, the "Hadoop FlumeJava". My friend Pere Ferrera is also colaborating with the Plume development.

Amazon Web Services Rocks!

During my two months working on “Hadooping” the international classifieds search engine www.mitula.com, I have had the opportunity to test Amazon Web Services. I got greatly impressed by services like S3, but especially by Amazon EC2. It changes completely the way systems are managed in traditional hosting services.

First of all, the system is completely flexible and immediate. You can install whichever image you want with your favorite OS, and start as many instances as you need just with a few clicks, or making hot backups (snapshots), and use as much storage as you want.

Second, it is really easy to use. Much easier than any other traditional hosting service I have ever known.

Third, you only have to pay for the fraction of time and resources you used, with a competitive price. That’s good, because it fits both for small companies or users dealing with typical websites as well as for big companies managing computing clusters. As an example of the small enters barriers and flexibility, you could instantiate a small machine for one hour for just 0,09 $, booking it instantly.

Definitively I have to encourage everyone in need of hosting to start using Amazon Web Services.

Wednesday, June 23, 2010

Pan de pueblo

Breadtown era una apacible aldea de gente afable y llena de vida. Como en muchas otras aldeas, era habitual ir a comprar el pan a alguna de las panaderías locales a diario. Se hacía buen pan, con sus hornos de leña de encina, y esto era apreciado por sus clientes de forma que en el pueblo había bastantes panaderías. Había negocio suficiente para todos y el gremio de los panaderos gozaba de un merecido prestigio.

Pero a nosotros nos interesa una panadería en particular. En una casa rústica cerca de la iglesia había una panadería regentada con buena mano por Soletilla y su familia. Hacían buen pan, como en el resto de las panaderías y había cierto consenso entre las gentes del pueblo, que consideraban a Soletilla una mujer bastante pulcra y afanosa. En definitiva, el local de Soletilla era tan apreciado con el resto de panaderías del pueblo y tenía suficientes clientes como para mantener dignamente a su familia.

Un aciago día, no se sabe por qué, alguien difundió el rumor de que en el obrador de Soletilla había una plaga de cucarachas. El rumor se extendió como la pólvora. Aquellos que lo escuchaban se quedaban extrañados, pues eran conscientes de la pulcritud de Soletilla. Pero esto no pudo evitar que la semilla de la duda germinase.

Póngase, querido lector, en el lugar de los ciudadanos de Breadtown. ¿Ignoraría el rumor, probablemente infundado, e iría usted a comprar a la tienda de Soletilla? ¿O, por el contrario, tomaría la fácil precaución de ir a comprar a cualquiera de las otras panaderías, donde el pan es tan bueno como el de Soletilla? No lo piense más, ya le digo yo lo que pasó: los clientes dejaron repentinamente de comprar en la panadería de Soletilla, sólo por precaución.

El primer día de pírricas ventas Soletilla pensó que la bajas ventas serían un hecho puntual, debido a cualquier causa sin importancia que ella desconocía. Pero cuando, por tres días, consecutivos tuvo que tirar la práctica totalidad del pan, se empezó a preocupar. Indagando, se enteró del rumor que corría por la aldea. No pudo ser más grande su sorpresa ante tamaña falsedad. No había ninguna plaga de cucarachas en su obrador, era completamente falso. Si acaso, alguna que otra cucaracha había aparecido de vez en cuando, pero como en cualquier otra panadería. Además ella siempre se afanaba en mantenerlo todo muy limpio y en tomar las medidas oportunas para mantener a cualquier bicho o alimaña lo más alejado posible de la panadería.

La primera reacción de Soletilla era de esperar: trato de convencer por activa o por pasiva a los habitantes del pueblo de que en su panadería no había ninguna plaga de cucarachas y de que todo era falso. "Claro, y qué va a decir ella", pensaron los habitantes del pueblo. Y todo siguió igual.

La desesperación de Soletilla fue en aumento. No sabía que hacer para defender el buen nombre de su panadería. Bajó los precios del pan, ofreció ofertas especiales. Pero no funcionó. Al fin y al cabo, no era un problema del precio o la calidad del pan.

Ya desesperada, se le ocurrió que tenía que dar garantías de que en su panadería no había cucarachas y para eso contrató a una empresa de fumigación. Hizo saber a todo el pueblo que no podía haber plaga de cucarachas, pues había hecho fumigar la panadería: los habitantes del pueblo podían estar tranquilos.

Pero esto no hizo más que justificar las dudas: "Si ha tenido que llamar a una empresa de fumigación es que algo habría", dijo un vecino. La confianza en Soletilla y su panadería continuó disminuyendo.

Y aquí se acaba el cuento. No desvelaré si finalmente Soletilla consiguió devolver la confianza a sus conciudadanos en su panadería, o por el contrario, se vio injustamente obligada a cerrar la panadería. Y es que ni yo lo sé.

Con este cuento, mi intención era describir la situación en la que se encuentra España en estos días. La panadería es España, Soletilla es el gobierno y las instituciones y los clientes son los gestores de inversiones (los que manejan las grandes cantidades de dinero). Alguien ha sembrado la duda sobre España, creemos que infundadamente y queremos convencerles de su falsedad. Pero cada paso que damos parece justificar aún más nuestra culpabilidad. Difícil coyuntura. Esperemos convencerles, de lo contrario tendremos que, injustamente, "cerrar el chiringuito".

Tuesday, May 18, 2010

España, Crisis y Productividad

Me he encontrado con un magnífico estudio de Rafael Doménech llamado “La Evolución de la Productividad en España y el Capital Humano” donde se analizan los factores principales del crecimiento en España en los últimos 45 años desde una perspectiva comparada. Me han resultado especialmente esclarecedores un par de gráficos en los que se representa la descomposición de la tasa de crecimiento del PIB per cápita en España y EEUU:


(pinchar en los gráficos para ampliar)

Lo primero es definir una serie de conceptos para poder entender correctamente los gráficos:
  • PIB: Producto Interior Bruto. Medida más habitual de la “riqueza” de un país generada en un año.
  • H: Total de horas trabajadas por todos los trabajadores en el país.
  • Ld: Trabajo demandado: Número de personas con trabajo en el país.
  • Ls: Oferta de trabajo: Número de personas con trabajo o que están buscando trabajo en el país. Es decir, es la población activa o fuerza laboral.
  • L(15-64): Número de personas cuya edad está entre 15 y 64 años. Es decir, población en edad de trabajar en el país.
  • L: Población del país.
Y ahora veamos que significa cada cociente:
  • PIB/L: PIB per capita. Cantidad de la “riqueza” del país generada en el año que correspondería a cada ciudadano si se repartiese toda por igual. Tiene mayor interes que el PIB ya que al fin y al cabo lo que nos interesa es el crecimiento en la riqueza de los individuos.
  • PIB/H: PIB por hora trabajada. Medida de la productividad del trabajo.
  • H/Ld: Número de horas trabajadas por cada trabajador, en media.
  • Ld/Ls: Tasa de empleo: Ratio entre número de trabajadores ocupados y la población activa. Equivalente a (1 – tasa de paro).
  • Ls/L(14-64): Tasa de actividad: Proporción de individuos que quieren trabajar (población activa) de la población en edad de trabajar.
  • L(14-64)/L: Cociente entre la población en edad de trabajar y la población total.
Pasemos a comentar los gráficos. Es importante señalar que los gráficos contienen datos hasta 2007, por lo tanto son datos anteriores a la crisis que estamos actualmente viviendo.

La línea gris en cada gráfico indica la evolución de la tasa de crecimiento de PIB per capita en cada año. Así por ejemplo ésta creció un 4% en 1972, menos del 1% en 1981 y aproximadamente el 2,5% desde 1995.

Cada una de las barras indica cuanto contribuyen a ese crecimiento la productividad (PIB/H), las horas por trabajador ocupado (H/Ld), la tasa de empleo (Ld/Ls), la tasa de actividad (Ls/L(14-64)) y la tasa de población en edad de trabajar (L(14-64)/L). Es decir, la tasa de crecimiento del PIB per capita un año dado es la suma de todas las contribuciones a ese crecimiento, es decir, la suma de todas las barras.

El gráfico para España refleja muy bien los tremendos cambios a los que se ha visto sometido el país. Se observa como en los años de la transición el crecimiento cae pero no debido a una disminución de la productividad, sino a una disminución de las horas trabajadas, aumento del desempleo y disminución de la población activa. El crecimiento per capita no alcanza a la productividad hasta 1987.

Pero el periodo que más me llama la atención es el que se inicia en 1995. En el podemos ver como las altas tasas de crecimiento, del 2,5%, están sustentadas principalmente por el aumento de la población activa, debido a la inmigración y a la incorporación de la mujer en el mercado laboral, y por el descenso del paro. Sin embargo, el aumento en la productividad en ese periodo fue muy baja.

Si tenemos en cuenta que ni la población activa ni la tasa de empleo pueden crecer indefinidamente (como son una proporción, su tope es 1), se hace evidente que este patrón de crecimiento no se iba a poder mantener si el aumento de la productividad se mantenía en esos números.

De ahí que se haya insistido tanto en los últimos años desde tantos organismos, sectores e instituciones en que España tenía que mejorar su productividad. Ahora bien, no nos hagamos trampa. ¿Qué significa aumentar la productividad?

Un aumento en la productividad sería un aumento en el PIB por hora trabajada. Un error común sería pensar que lo que ocurre es que los Españoles no se esfuerzan lo suficiente en su trabajo. Esto sería un error, ya que la productividad se ve afectada por muchos otros factores, no únicamente por lo eficientes que sean los trabajadores en el trabajo.

La productividad se ve afectada principalmente por la eficiencia y la competitividad. Un aumento en la eficiencia de los procesos de producción de bienes y servicios aumentan la productividad. Estos aumentos pueden venir por el uso de una nueva tecnología o innovación, por una mejora en la gestión, o por un mayor esfuerzo de sus trabajadores. Naturalmente los mayores aumentos en la eficiencia son los causados por la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Por otro lado también se ha de ser más competitivo. Cuanto más competitivo se sea, más cuota de mercado se obtendrá y por tanto mayor será el aumento del PIB. Se puede ser más competitivo de varias maneras: aumentando la productividad, desarrollando productos innovadores o reduciendo los costes.

Una manera de aumentar la competitividad es la reducción de los costes salariales. Un efecto secundario podría ser un aumento en la productividad si el aumento de las ventas por la reducción de los precios es mayor que la perdida del consumo fruto de la disminución del poder adquisitivo de los trabajadores. Un efecto parecido se obtenía devaluando la moneda, pero ahora que estamos en el Euro no contamos con esta herramienta.

En definitiva, el gráfico deja claro que tenemos que cambiar de modelo de crecimiento y tratar de alcanzar un patrón de crecimiento de productividad estable más parecido al que se observa en EEUU.

Ahora bien, no olvidemos que alcanzar ese nuevo modelo es responsabilidad de todos. Ni el gobierno ni las instituciones tienen en su mano la varita mágica que de un día para otro cambie el modelo productivo. Será el espíritu emprendedor de ciertos individuos el que consiga crear el Google español, la empresa de energía renovables del fututo y muchas otras compañías que finalmente funcionen como nuevo motor de la economía española. Hasta entonces, estaremos abonados a recortes varios, sacrificios y ajustes de cinturón.

Wednesday, April 21, 2010

Taller de Redes Sociales para la pequeña empresa

Hoy he impartido un taller sobre redes sociales, especialmente Facebook, para la gente de ActivaSegovia. El objetivo era explicar por qué la pequeña empresa tiene que estar en Facebook y algunas recomendaciones para ello. La sala ha estado repleta. Espero que les haya sido útil.

Cuelgo aquí la presentación por si puede servir para algo.

Wednesday, March 10, 2010

Participación de la Mujer en el Mercado Laboral


En el gráfico se puede ver la tasa de actividad femenina en 1987 y 2007 y el porcentaje de incremento de la tasa entre ambas fechas para España, Italia, Reino Unido, Noruega y Estados Unidos.

La tasa de actividad femenina es el ratio de mujeres que están trabajando o buscando activamente un trabajo del total de mujeres en edad de trabajar. Las mujeres en el paro también están incluidas en la población activa. La tasa de actividad femenina representa la oferta de trabajo femenino en un país.

Por un lado se aprecia que la tasa de actividad femenina ha crecido en estos países durante los 20 años analizados. Sin embargo, la tasa de crecimiento es mucho mayor en España e Italia. Mientras que en el Reino Unido, Noruega y Estados Unidos la tasa de actividad femenina creció entre un 6% y un 7% entre 1987 y 2007, en Italia creció un 15% y en España un 38%. Bien es cierto que ambas parten de una tasa de actividad femenina notablemente inferior a la de Noruega, Estados Unidos y Reino Unido.

Esta incorporación masiva de la mujer al mercado de trabajo podría ser debido mayoritariamente a los cambios sociales que han aumentado la igualdad de la mujer con respecto al hombre, y por tanto, la importancia creciente de la mujer en los ingresos familiares. El cambio en las costumbres sociales y en el entorno socioeconómico han reducido las trabas existentes para el desarrollo profesional de las féminas.

La razón de la intensidad del cambio en Italia y España podría deberse a la tradición más machista de la que estas sociedades partían, que ha ido cambiando muy acusadamente, ayudada o incentivada por la incorporación a la Unión Europea.

Los datos los he sacado de la OCDE